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La
competitividad es una de las preocupaciones mayores de las
empresas actuales, dada la real apertura de los mercados, la
mayor movilidad de capital, el gran incremento de los
competidores, la más amplia oferta de productos y servicios.
Las empresas no tienen más alternativa que ser competitivas.
Están ante una situación de darwinismo empresarial o de
mercados.
Es
muy fácil perder competitividad en economías como las
latinoamericanas que habían sido guiadas por directrices
emanadas de organismos como la Cepal, que basaban toda su
estructura conceptual en la industrialización por sustitución
de importaciones (ISI) y que además tenia implícita la
protección de la industria local. Este esquema, unido a la
estrechez del mercado local, hacia que las empresas nacionales
pudieran gozar de ciertos “privilegios degenerativos” y las
convirtiesen en “tuertos reyes en países de ciegos”.
Ya
sea por decisión autónoma o por imposición externa, países
como el nuestro se abren a los mercados internacionales, pero
las leyes de la naturaleza y de física tienen que imperar, si
los de afuera son más fuertes, entraran; si los de adentro son
más fuertes, saldrán. Todo en la vida se mueve por gradientes:
los fluidos van de un mayor potencial a una menor; la corriente
eléctrica igual. La realidad es que la industria local, con
pocas excepciones, entendido que su real nivel de competitividad
estaba en unos niveles bajos.
Por
teoría de probabilidades, por diseño de la apertura y por la
conjunción de condiciones económicas, las industrial locales
tendrán unas menores oportunidades de salir a conquistar los
mercados internacionales si su actitud permanece igual. El mundo
es entrópico, es decir que, todo tendera a deteriorarse al
menos que se le aplique alguna fuerza externa.
Las
empresas en todo el mundo han encontrado que la velocidad a la
que la competencia crece y a la que el mundo cambia no les
permite embarcarse en programas e iniciativas que les produzcan
resultados de mejoramiento marginales (parciales).
Por
esto deben entrar en otras iniciativas que rindan resultados
radicales y además palpables claramente en el mercado, claro
está que para lograr esto también es una condición necesaria
el asumir sacrificios radicales.
Es
aquí donde surge la reingeniería como una de las respuestas a
tales retos. Este termino fue acuñado hace varios años por
Michael Hammer, un famoso consultor americano que ha generado
todo un movimiento en torno al tema. Las ideas principales de
Hammer estas consignadas en su libro titulado “Reengineering
the Corporation. A manifiesto for
business revolution” y publicado por Harper Business
en los primeros meses de 1993.
Sin
desmeritar el trabajo de Hammer, es importante decir que su éxito
no radica tanto en la novedad de sus ideas, sino en la forma
simple como se refirió al empresario promedio y le dijo aquello
que necesitaban saber. Hammer toma en forma clara los conceptos
de otros autores como Peters, Stalk y otros. Peters se ha
referido en repetidas ocasiones en sus libros al caos y a los
cambios que el mundo esta teniendo y que nos obligan a un cambio
de actitud en la administración. Como dice el titulo de su
ultimo libro, se requiere una administración de liberación (Liberation
Management). Stalk ha trabajado con intensidad el tema de
la competitividad basada en la variable tiempo, es decir, en
tener procesos con menos tiempo de realización, en diseñar los
productos más rápidamente, en llevar los productos del
laboratorio al mercado en menos tiempo, etc.
Igualmente,
hay otros autores importantes que claramente han contribuido a
fortificar las teorías de Hammer y de otros más que trabajan
la reingeniería. Con esto surge una pregunta ¿Qué es la
Reingeniería? ¿Que busca? Para lo cual voy a buscar definir
que es Reingeniería en términos muy simples: Es hacer una
revisión profunda de los diferentes procesos, cambiarlos
totalmente, de forma tal que todos los factores que inciden en
los rendimientos, es decir, costos, calidad, servicio y rapidez,
alcanzar mejoras espectaculares.
En
pocas palabras “Hacer” Reingeniería representa colocar su
negocio en cero. Por lo tanto, no puede ser tomado en forma rápida
y sin análisis, por cuanto que más perfecto que sea el proceso
de revisión y cambio, no siempre es necesario y por el
contrario, lo puede llevar a un completo fracaso.
El
mismo Michael Hammer pionero de esta teoría, dice:
“Reingeniería: medicina fuerte casi siempre dolorosa más no
siempre exitosa”. Debe clarificarse que Reingeniería no es
descomplicarse, ni es un programa adicional para mejorar el
negocio, tampoco puede entenderse como la automatización de la
empresa, ni como la utilización de sistemas sofisticados de
software para automatizar sistemas obsoletos y menos aún como
un proceso para mejorar la calidad.
Por
lo tanto, tampoco puede confundirse con calidad total, por
cuanto mientras ésta, busca mejoras crecientes, los resultados
se obtiene a corto plazo y los riesgos no son altos; en la
Reingeniería se buscan cambios radicales, los resultados se
logran a mediano y largo plazo y lo más importante, los riesgos
son considerables.
Bajo
los anteriores conceptos, vemos que si hay diferencias
sustanciales entre las dos estrategias por cuanto la Calidad
Total una vez implantada se torna en un mejoramiento continuo y
la Reingeniería obliga a un cambio total de los procesos de los
negocios, no siempre con los resultados buscados. Dicho de otra
manera la gran diferencia entre la Calidad Total y la Reingeniería
está en que la primera busca cambios marginales en áreas
determinadas y la segunda sólo acepta cambios de los procesos.
Para
atreverse a implementar la Reingeniería el empresario debe
tener en cuenta varios aspectos básicos a saber:
-
Establecer y analizar el objeto del rediseño y qué
ganancia se espera. No debe perderse tiempo y dinero
solucionando fallas que no son prioritarias.
-
Se necesitan personas con alto grado de liderazgo y
competencia para supervisar todo el desarrollo del proceso.
-
Es primordial fijar un objetivo hacia sus consumidores,
dialogar con ellos sobre sus necesidades y sobre su competencia.
-
Como la Reingeniería lo lleva a arrancar de nuevo su
negocio (de cero) debe iniciar su rediseño desde el consumidor
hacia adentro. Ellos dirán qué esperan de la compañía y como
puede ésta satisfacerlos.
-
Y por último, asesórese bien. La etapa difícil de la
Reingeniería es la ejecución del rediseño.
La
Reingeniería como concepto administrativa posee los siguientes
niveles:
Tercer
Nivel
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Revisión
de la naturaleza y estrategia del negocio
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ESTRATEGICO
Modelo del negocio
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Segundo
Nivel
|
Revisión
de la conducción del negocio
|
TACTICO
Modelo de gestión
|
|
Primer
Nivel
|
Revisión
de la efectividad y eficiencia de los sistemas de
operación
|
OPERATIVO
Modelo de procesos
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La
Reingeniería es un arma poderosa que puede producir ganancias
al ciento por ciento. Pero si se utilizan en el momento y en
lugar equivocados, puede ocasionar perdidas y grandes destrozos
organizaciones. Entonces que es necesario hacer para que
funcione la Reingeniería?
En
muchísimas organizaciones la Reingeniería ha resultado no sólo
un gran éxito sino también un gran fracaso. Después de
algunos meses e incluso algunos años de cuidadoso rediseño,
estas compañías logran mejoras dramáticas en procesos
individuales, pero sus resultados generales van en decadencia.
Muchas organizaciones desperdician el trabajo general y otros
recursos en proyectos que parecen triunfadores pero no son
rentables para el negocio en su conjunto.
La
Reingeniería no es una promesa vacía: puede lograr mejoras
revolucionarias en los procesos y por esto en todo el mundo se
practican hoy programas de este tipo.
Una
investigación de proyectos de Reingeniería en más de 100
compañías, análisis detallados en 20 de ellas, revela cuán
difícil es planear y poner en marcha los rediseños y, lo más
importante, con qué frecuencia dejan de ejercer un impacto real
en los negocios. Identifiquemos dos factores definitivos,
amplitud y profundidad, vitales para convertir las mejoras de un
proceso a corto plazo y de visión estrecha, en utilidades a
largo plazo. En primer lugar puede definirse ampliamente el
proceso de rediseñar desde el punto de vista de costo o valor
para el cliente, con el fin de mejorar el desempeño de todo
negocio. El rediseño debe llegar hasta el corazón de la
organización, cambiando fundamentalmente seis elementos
cruciales o palancas de profundidad: roles y responsabilidades;
medidas e incentivos, estructura organizacional, tecnología de
información, valores compartidos y habilidades.
A
la larga, sin embargo, un proyecto de Reingeniería, como
cualquier programa importante de cambio, puede producir
resultados duraderos solamente si la alta gerencia invierte en
él su tiempo y energía, la Reingeniería a gran escala exige
extraordinarios esfuerzos en todos los niveles de la organización.
Sin un fuerte liderazgo por parte de la alta gerencia, los
trastornos psicológicos y
laborales que acompañan semejante proceso de cambio pueden
llegar a sabotearlo. Gerentes y empleados pueden sentir que
peligran su territorio, sus empleos y el equilibrio
organizacional. La oposición al nuevo rediseño se supera si la
alta gerencia enfoca la Reingeniería como una ruptura penosa
pero necesaria para sobrevivir y negociar. Sólo proyectos
amplios y profundos producen utilidades y de larga duración.
Los
gerentes deben identificar primero las actividades a incluir en
el proceso a rediseñar, aquellas decisivas para la creación de
valores de cada unidad de negocios. El rediseño exitoso de un
proceso amplio requiere la reestructuración completa de los móviles
de comportamiento para que los resultados reales sean iguales al
plan de rediseño. Cuando hablamos de profundidad queremos decir
cuánto cambian como resultado de la Reingeniería las seis
palancas de profundidad, las compañías que manipulan las seis
palancas muestran mayor reducción de costos del proceso.
Aún
con suficiente apoyo, un proyecto de Reingeniería puede
fracasar si no existe un compromiso total por parte de la alta
gerencia. El presidente debe mostrar su gran compromiso con el
proyecto de Reingeniería al poner a su mejor gente en el equipo
de rediseño, hacer considerables inversiones en tecnología de
información y en entrenamiento de nuevas habilidades, gerenciar
por decreto cuando fuese necesario y dar al equipo el tiempo
adecuado para efectuar el cambio requerido.
A
continuación se mencionaran las cinco claves para un rediseño
exitoso y tener buenos resultados con la Reingeniería:
1.
Fijar una agresiva meta del desempeño de la Reingeniería.
La meta debe cubrir toda la unidad de negocios para asegurar
suficiente amplitud.
2.
Destinar al proyecto de un 20% a un 50% del tiempo del
presidente. La dedicación de tiempo puede empezar con 20% e
incrementarse hasta 50% durante la etapa de implementación.
3.
Revisar necesidades de los clientes, puntos de
apalancamiento económico y tendencias de mercado.
4.
Asignar un alto ejecutivo responsable de la implementación.
5.
Realizar un amplio programa piloto del diseño.
Y
por el contrario las cuatro vías al fracaso son:
1.
Asignar ejecutivos comunes y corrientes.
2.
Medir solamente el plan, un buen sistema de rastreo debe
medir los resultados específicos de un determinado lugar y el
desempeño individual de los empleados.
3.
Adaptarse al status quo. Las compañías que realmente
crean métodos innovadores, encuentran que estos se ven
amenazados por luchas políticas internas durante la etapa de
implementación.
4.
Descuidar la comunicación organizacional.
Es
importante mencionar que la comunicación juega un papel de
primer orden en este proceso, si falla el proyecto podrá
fracasar.
Por
otro lado la Reingeniería busca modernizar una empresa en su
conjunto, o modernizar un proceso o un grupo de procesos;
teniendo en cuenta esto considero necesario realizar un análisis
de la implementación de la Reingeniería en Colombia, de lo que
se puede decir que estudiosos en la materia la han definido como
un reordenamiento radical de los procesos del negocio,
estructura organizacional, tecnología, sistemas gerenciales y
valores organizacionales (persona y cultura) para alcanzar márgenes
diferenciales en el desempeño de la empresa.
Dado
que las empresas en Colombia no podrían dejar de lado la
oportunidad de reconstruir sus organizaciones, sumado a los
nuevos requerimientos de competitividad externa, desde hace
algunos años se comenzó a trabajar en esta alternativa y se
iniciaron los denominados proyectos de Reingeniería.
No
obstante que la Reingeniería es un método de cambio radical,
dado que la mayoría de las empresas en Colombia no poseen un
nivel de madurez adecuado y los recursos disponibles o de
inversión necesarios, etc., no ha sido posible realizar tales
reordenamientos, definidos desde una perspectiva radical base
cero y soportados con estudios ínterempresariales y de
conglomerados que ofrezcan ventajas diferenciales y competitivas
y, proyecten resultados medibles en grandes economías de
escala.
ESTRUCTURA
ORGANIZACIONAL
ANTES DE LA REINGENIERIA
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DESPUÉS
DE LA REINGENIERIA
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Administración
concentrada
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Oficio
del equipo
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Juntas
de dirección para toma de decisiones
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Curso
normal del trabajo de los equipos
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Esquemas
departamentalizados
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Menos
gerentes y menos niveles administrativos
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Alta
importancia de los organigramas
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Grupos
de gente que trabaja
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Líneas
de comunicación jerárquicas
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Comunicación
con quien sea requerido
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Estructuras
altamente jerarquizadas a través de áreas funcionales
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Estructuras
planas
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Concluyendo,
lo importante para los empresarios, es atreverse a implantar la
Reingeniería, recordando que esto implicara un cambio muy
tormentoso en la organización, pero que bien aplicado mejorará
ostensiblemente los resultados económicos de la empresa y la
forma de trabajar de la gente y con esto identificar la característica
definitiva de una compañía realmente exitosa que es su
voluntad de abandonar los métodos que han estado utilizando en
el pasado. No existe una formula triunfadora permanente.
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