|
A comienzos de la década de los setenta la imagen mundial de
los productos japoneses experimentó un cambio radical: de
baratijas de pésima calidad se convirtieron en productos
apetecidos por su excelente calidad y sus precios razonables, e
invadieron mercados que habían pertenecido siempre a otros países.
El despertar japonés produjo una
verdadera migración de ejecutivos norteamericanos (y de todo el
mundo) enviados a averiguar la razón de este desafiante cambio.
Análisis prematuros y superficiales atribuyeron este triunfo a
la cultura japonesa; otros pretendían explicar el cambio como
una consecuencia de la estructura industrial japonesa, donde
grandes complejos son alimentados por pequeñas plantas de
proveedores localizados a corta distancia y subsidiados por el
ministro de industria. La verdad de este cambio es un efecto
directo de la filosofía Just in Time bautizada así por
los propios japoneses, y cuyo objetivo es la progresiva y dinámica
mejora de la productividad y la calidad.
Just in Time nació como respuesta a
una necesidad clara de construir una economía basada en la
exportación de productos de alta calidad y bajo costo, con el
objetivo fundamental trazado por Japón desde 1945 de obtener
empleo total por medio de la industrialización. La estrategia
utilizada fue de seleccionar cuidadosamente aquellos mercados
donde pudieran ejercer dominio y concentrarse en ellos sin
diluir esfuerzos, sobreponiéndose así a desventajas naturales
como la falta de recursos, de fuentes de energía, y de espacio,
y a la anticuada maquinaria heredada de Estados Unidos luego de
la segunda guerra mundial.
FILOSOFÍA JUST IN TIME
Se puede
definir como la estrategia de producción guiada por principios
nuevos orientados a incrementar la productividad y la calidad
permanente. Los principios son:
- Producción
= Ventas
Tradicionalmente
se ha promovido producción a la mayor velocidad posible,
midiendo la eficiencia como un porcentaje de la máxima
capacidad para producir. La consecuencia es la aparición de
inventarios innecesarios, la única justificación de la
producción son las ventas.
- Eliminación
del Desperdicio
El
desperdicio se define como todo aquello adicional a la cantidad
mínima de espacio, materiales y recursos absolutamente
esenciales para la producción. La sobreproducción es
considerada el peor de los desperdicios. Bajo el sistema Justo a
Tiempo (JAT) se debe producir solamente la cantidad necesaria en
el momento necesario, eliminando inventarios.
- Producción
en Lotes de una Pieza
Producir
en lotes de una pieza es el ideal inalcanzable, pero el objetivo
real es la reducción progresiva del tamaño de los lotes de
producción. Esta estrategia pretende, en primer lugar, la
disminución del tiempo en el flujo de material acortando los
tiempo de respuesta al cliente, y en segundo lugar mejorar la
calidad, permitiendo tener menores volúmenes por punto de
control de forma tal que al detectar errores, la corrección se
realice en menos partes, rápidamente.
- Respeto
al Factor Humano
El
factor humano desempeña un papel crucial en el marco de la
filosofía Justo a Tiempo. JAT ve en la mente, en la
inteligencia de la persona, el recurso más ventajoso y de mayor
importancia para involucrar en el proceso de cambio; las
personas son la fuente de la calidad y la productividad.
- Calidad
en la Fuente
Producir bienes de alta calidad es
la preocupación de toda empresa, y su motivación se basa en la
satisfacción del cliente y la penetración de nuevos mercados.
Justo a Tiempo de otra razón de ser a este ideal, menos
importante, pero mucho más visible al nivel de la planta: la
imposibilidad de hacer las cosas dos veces.
- No
se permiten las Contingencias
Invariablemente
las organizaciones dedican un desproporcionado porcentaje de sus
esfuerzos, recursos y tiempos a diseñar sistemas y controles
para reaccionar a eventualidades que poco se presentan y lo que
es más importante que no se deberían presentar. JAT sugiere
otro camino: dedicar estos esfuerzos y recursos a que los
procesos se mantengan dentro de las pautas trazadas sin dar
cabida a ningún tipo de contingencias, para evitar y anticipar
estas eventualidades presentando el cumplimiento de los
objetivos.
|