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Mientras en los Estados Unidos, Taylor y otros ingenieros
estadounidenses desarrollaban la denominada administración
científica, en 1916 surgió en Francia la llamada teoría clásica
de la administración, que se difundió con rapidez por Europa.
Si la administración científica se caracterizaba por hacer énfasis
en la tarea que realiza el obrero, la teoría clásica se
distinguía por el énfasis en la estructura que debe tener una
organización para lograr la eficiencia. Ambas teorías perseguían
el mismo objetivo: la búsqueda de la eficiencia en las
organizaciones. Según la administración científica, esa
eficiencia se lograba a través de la racionalización del
trabajo del obrero y de la sumatoria de la eficiencia
individual.
En
la teoría clásica se parte del todo organizacional y de su
estructura para garantizar la eficiencia en todas las partes
involucradas, sean ellas órganos (secciones, departamentos,
etc), o personas (ocupantes de cargos y ocupantes de tareas). El
microenfoque individual de cada obrero con relación a la tarea
se amplia enormemente en la organización como un todo respecto
de su estructura organizacional. La preocupación por entender
la estructura de la organización como un todo constituye una
ampliación sustancial del objeto de estudio de la teoría
general de la administración (TGA). Fayol, ingeniero francés
fundador de la teoría clásica de la administración, parte de
un enfoque sintético, global y universal de la empresa, lo cual
inicia la concepción anatómica y estructural de la organización,
que desplazó con rapidez la visión analítica y concreta de
Taylor.
SEIS FUNCIONES BASICAS DE LA
EMPRESA
Fayol parte de la concepción de
que toda empresa puede ser dividida en ser grupos de funciones,
a saber:
1.
Funciones Técnicas: Relacionadas
con la producción de bienes o servicios de la empresa.
2.
Funciones Comerciales: Relacionadas
con la compra, la venta o el intercambio.
3.
Funciones Financieras: Relacionadas
con la búsqueda y gerencia de capitales.
4.
Funciones de Seguridad:
Relacionadas con la protección y preservación de los
bienes y personas.
5.
Funciones Contables: Relacionadas
con los inventarios, los registros, los balances, los costos y
las estadísticas.
6.
Funciones Administrativas:
Relacionadas con la integración de las otras cinco
funciones por parte de la dirección. Las funciones
administrativas coordinan y sincronizan las demás funciones de
la empresa, y están siempre por encima de ellas.
Fayol argumenta que “ninguna de
las primeras cinco funciones mencionadas
tienen la tarea de formular el programa de acción
general de la empresa, constituir el cuerpo social, coordinar
los esfuerzos ni armonizar sus acciones. La función técnica,
comercial, financiera, de seguridad y de contabilidad no gozan
de dichas atribuciones, pues éstas constituyen otra función,
designada habitualmente con el nombre de administración”.
CONCEPTO DE ADMINISTRACIÓN
Para aclarar lo que son las
funciones administrativas, Fayol define el acto de administrar
como planear, organizar, dirigir, coordinar y controlar. Las
funciones administrativas abarcan los elementos de la
administración, es decir, las funciones del administrador:
·
Planear: Visualizar
el futuro y trazar el programa de acción.
·
Organizar: Construir
las estructuras material y social de la empresa.
·
Dirigir: Guiar y
orientar al personal.
·
Coordinar: Enlazar,
unir y armonizar todos los actos y esfuerzos colectivos.
·
Controlar: Verificar
que todo suceda de acuerdo con las reglas establecidas y las órdenes
dadas.
Estos elementos de la administración,
que constituyen el llamado proceso administrativo, se
hallan presentes en cualquier actividad del administrador y en
cualquier nivel o área de actividad de la empresa. En otras
palabras, tanto el director o el gerente como el jefe, el
supervisor, el capataz o el encargado (cada quien en su nivel)
desempeñan actividades de planeación, organización, dirección,
coordinación y control, puesto que son actividades
administrativas fundamentales.
Aunque la administración es sólo
una de las seis funciones cuya dinámica está asegurada por la
dirección, ocupa un lugar tan importante en las funciones de
los altos ejecutivos que, a veces parece que las funciones
administrativas están concentradas exclusivamente en la alta
dirección, lo cual es falso.
Las funciones universales de la
administración son:
-
Planeación: Implica
evaluar el futuro y tomar previsiones en función de él.
Unidad, continuidad, flexibilidad y valoración son los aspectos
principales de un buen plan de acción.
-
Organización: Proporciona
todos los elementos necesarios para el funcionamiento de la
empresa; puede dividirse en material y social.
-
Dirección: Pone
en marcha la organización. Su objetivo es alcanzar el máximo
rendimiento de los empleados, de acuerdo con los aspectos
generales.
-
Coordinación: Armoniza
todas las actividades de una empresa para facilitar el trabajo y
los resultados. Sincroniza recursos y actividades en
proporciones adecuadas y ajusta los medios a los fines.
-
Control: Verifica
si todas las etapas marchan de conformidad con el plan trazado,
las instrucciones dadas y los principios establecidos. Su
objetivo es identificar las debilidades y los errores para
rectificarlos y evitar que se repitan.
PRINCIPIOS GENERALES
DE LA ADMINISTRACIÓN, SEGÚN FAYOL
La ciencia de la administración,
como toda ciencia, se debe basar en leyes o principios. Fayol
intentó definir los principios generales de administración,
sistematizándolos muy bien, aunque sin mucha originalidad, por
cuanto los tomó de diversos autores de su época.
Según
Fayol, los principios
generales de la administración son:
·
División del trabajo: Especialización de las tareas y de las personas para
aumentar la eficiencia.
·
Autoridad y responsabilidad:
Autoridad es el derecho de dar órdenes y el poder de
esperar obediencia; la responsabilidad es una consecuencia
natural de la autoridad, e implica el deber rendir cuentas.
Ambas deben estar equilibradas entre si.
·
Disciplina:
Depende de la obediencia, la dedicación, la energía, el
comportamiento y el respeto de las normas establecidas.
·
Unidad de mando: Cada empleado debe recibir órdenes de un solo superior. Es
el principio de la autoridad única.
·
Unidad de dirección:
Establecimiento de un jefe y un plan para cada grupo de
actividades que tengan el mismo objetivo.
·
Subordinación de los intereses individuales a los
intereses generales: Los
intereses generales deben estar por encima de los intereses
particulares.
·
Remuneración del personal:
Debe haber una satisfacción justa y garantizada para los
empleados y para la organización, en términos de retribución.
·
Centralización: Concentración de la autoridad en la cúpula de la jerarquía
de la organización.
·
Jerarquía o cadena escalar:
Línea de autoridad que va del escalón más alto al más
bajo. Es el principio de mando.
·
Orden:
Debe existir un lugar para cada cosa y cada cosa debe
estar en su lugar. Es el orden material y humano.
·
Equidad:
Amabilidad y justicia para conseguir la lealtad del
personal.
·
Estabilidad del personal:
La rotación tiene un impacto negativo en la eficiencia
de la organización. Cuanto más tiempo permanezca una persona
en su cargo, tanto mejor.
·
Iniciativa:
Capacidad de visualizar un plan y asegurar personalmente
el éxito.
·
Espíritu de equipo: La armonía y la unión entre las personas constituyen
grandes fortalezas para la organización.
La teoría clásica se caracterizó
por su enfoque normativo y prescriptivo: determinar cuales
elementos de la administración (funciones del administrador) y
cuáles principios generales debe seguir el administrador en su
actividad. Este enfoque se convirtió, por tanto, en la
principal razón de ser de la teoría clásica.
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